jueves, mayo 22, 2008

Y se acabó...

Ya se han acabado las clases oficiales. Ahora es el turno de los exámenes. Las clases de inglés y de chino han acabado de un modo normal, pero no las de italiano.

En la clase de italiano no ha habido nunca un grupo unido, sino dos bandos. Hoy la evidencia explotaba. El bando sublevado se iba a la cafetería a celebrar un final de curso, hipócrita y clandestinamente. En cambio, los simpatizantes del "capitán" Fabio, se quedaban en clase, respetuosa y educadamente, atendiendo a sus últimas explicaciones.

Las tensiones en esta clase eran evidentes, pero en los últimos tiempos, se podía cortar la tensión con un cuchillo. Sólo había un horario de italiano, con gallinas y lechuzas. Casi todo mujeres, y la hipocresía era obvia. El juego de hipocresía ha sido obligatorio todo el curso. Si no, podrías ser mal visto.

Y ahora se ha acabado, a pesar de que el barco no haya llegado a buen puerto. Creo que todo soldado debe obedecer a su capitán, o como mínimo respetarlo, pero ya veo, que no todos piensan como yo.

2 comentarios:

Perséfone dijo...

Díos mío ¿Chino también? De verdad que te admiro... Debes tener una tremenda capacidad innata para poder aprender tantos idiomas.

Te envidio.

Siento lo de las clases de italiano. Es una pena que la gente siga comportándose toda su vida como si en un parvulario estuviera.

En fin, ahora a centrarse en los exámenes y después a relajarse un poco, que ya toca ¿no?

Un saludo.

placer atómico dijo...

dios, ya me imagino cantando en chino, mmmmmmm el italiano es otra cosa, y el english, well it sometimes turns me on

 
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